Hoy me ha pasado una cosa asquerosa, que hace que me reafirme en mi creencia de que la gente cada día es más maleducada, más guarra y más cerril…
Iba yo esta mañana camino de la oficina (suelo ir andando, porque no me pilla muy lejos de casa), cuando alguien ha tirado un preservativo usado desde una ventana… No me ha caído encima de milagro, y la cara de otra chica que pasaba por allí en ese momento era todo un poema… Igual que la mía.
jueves, 13 de mayo de 2010
miércoles, 28 de abril de 2010
Carla (o la "ex" de Jaime)
- ¿Sabes quién me llamó ayer? – me preguntó Jaime el lunes.
- ¿Quién?
- Carla.
- ¿Tu ex?
- Sí… dice que quiere hablar conmigo…
- Seguro que te pide que vuelvas con ella.
- ¿Cómo lo sabes?
- Soy una tía… lo sé… ¿Cuándo vas a verla?
- He quedado mañana para tomarnos un café y charlar. Pero si te molesta, la llamo y le digo que no…
- ¿Molestarme? No, para nada. Puedes quedar con quien te apetezca… pero te apuesto lo que quieras a que te dice de volver…
- ¿Nos jugamos una cena?
- ¡Hecho!
Pobre ingenuo… si supiera que el viernes vi al guaperas del BMW descapotable dándose el lote con una rubia… y no era Carla con mechas…
Por supuesto, la apuesta la he ganado yo… je, je, je…
- ¿Quién?
- Carla.
- ¿Tu ex?
- Sí… dice que quiere hablar conmigo…
- Seguro que te pide que vuelvas con ella.
- ¿Cómo lo sabes?
- Soy una tía… lo sé… ¿Cuándo vas a verla?
- He quedado mañana para tomarnos un café y charlar. Pero si te molesta, la llamo y le digo que no…
- ¿Molestarme? No, para nada. Puedes quedar con quien te apetezca… pero te apuesto lo que quieras a que te dice de volver…
- ¿Nos jugamos una cena?
- ¡Hecho!
Pobre ingenuo… si supiera que el viernes vi al guaperas del BMW descapotable dándose el lote con una rubia… y no era Carla con mechas…
Por supuesto, la apuesta la he ganado yo… je, je, je…
jueves, 15 de abril de 2010
Primavera
¡Por fin ha llegado el buen tiempo! Tenía unas ganas de que así fuera…
El hecho de salir a la calle, oler el aire de primavera y disfrutar del solecillo, hace que me sienta bien y con ganas de comerme el mundo.
Aunque, con la que hay montada ahí fuera, seguro que me empacho…
(Por cierto: sigo sin noticias de mi supuesto “admirador secreto”)
El hecho de salir a la calle, oler el aire de primavera y disfrutar del solecillo, hace que me sienta bien y con ganas de comerme el mundo.
Aunque, con la que hay montada ahí fuera, seguro que me empacho…
(Por cierto: sigo sin noticias de mi supuesto “admirador secreto”)
viernes, 26 de marzo de 2010
Viernes con sorpresa
Últimamente tengo un poco abandonado el blog…
El motivo de ello es simple: no me ha pasado nada interesante en estos días, por lo que poco tenía que contar… hasta hoy…
Esta mañana en el curro, la chica de recepción me ha llamado para que bajara, diciendo que había un mensajero que traía una cosa para mí. La verdad es que me ha sorprendido un poco, puesto que no esperaba ningún paquete ni mucho menos que me enviasen algo a la dirección de la oficina, así que estaba un poco intrigada.
Pero ya mi sorpresa ha sido mayúscula al comprobar que se trataba de ¡¡un enorme ramo de flores!!
Al principio he pensado que se habían equivocado, pero al leer la tarjeta no había duda: mi nombre y mi apellido estaba en ella. Nada más… ningún dato del remitente…
“Vamos a ver, Julia: hoy no es tu cumpleaños, ni tu santo… tampoco es ninguna fecha especial… ¿Se puede saber a qué vienen estas flores?¿Quién me las envía?”
Después de pasarme toda la mañana pensando, he llegado a la conclusión de que solo podía ser cosa de Jaime, así que le he llamado… Sin embargo, éste me ha jurado y perjurado que no había sido él… Es más, creo que se ha quedado un poco mosca con el asunto, y hace media hora me ha llamado para saber si ya conocía la identidad de mí supuesto admirador…
Estoy intrigadísima… aunque pensándolo bien y con un poco de lógica, seguramente se trate del detalle de algún cliente de la empresa… ¿O tendré algún “admirador secreto” escondido por ahí? Va, no creo… Si averiguo algo más, ya os cuento…
¡¡Buen finde!!
El motivo de ello es simple: no me ha pasado nada interesante en estos días, por lo que poco tenía que contar… hasta hoy…
Esta mañana en el curro, la chica de recepción me ha llamado para que bajara, diciendo que había un mensajero que traía una cosa para mí. La verdad es que me ha sorprendido un poco, puesto que no esperaba ningún paquete ni mucho menos que me enviasen algo a la dirección de la oficina, así que estaba un poco intrigada.
Pero ya mi sorpresa ha sido mayúscula al comprobar que se trataba de ¡¡un enorme ramo de flores!!
Al principio he pensado que se habían equivocado, pero al leer la tarjeta no había duda: mi nombre y mi apellido estaba en ella. Nada más… ningún dato del remitente…
“Vamos a ver, Julia: hoy no es tu cumpleaños, ni tu santo… tampoco es ninguna fecha especial… ¿Se puede saber a qué vienen estas flores?¿Quién me las envía?”
Después de pasarme toda la mañana pensando, he llegado a la conclusión de que solo podía ser cosa de Jaime, así que le he llamado… Sin embargo, éste me ha jurado y perjurado que no había sido él… Es más, creo que se ha quedado un poco mosca con el asunto, y hace media hora me ha llamado para saber si ya conocía la identidad de mí supuesto admirador…
Estoy intrigadísima… aunque pensándolo bien y con un poco de lógica, seguramente se trate del detalle de algún cliente de la empresa… ¿O tendré algún “admirador secreto” escondido por ahí? Va, no creo… Si averiguo algo más, ya os cuento…
¡¡Buen finde!!
miércoles, 3 de marzo de 2010
¿Instinto maternal?
Esta mañana me he encontrado con una antigua amiga del instituto. Hacía cosa de unos 12 o 13 años que no nos veíamos, y me ha sorprendido mucho nuestro encuentro…
No, no es que hubiera cambiado mucho físicamente (bueno, todos nos hacemos mayores…), sino que mi sorpresa ha sido ver que iba acompañada de un pequeñajo que no tendría más de 4 años, y de un carrito de bebé, con niña incorporada de unos 6 meses, y que han resultado ser ¡sus hijos!
Hemos estado hablando cosa de 10 minutos, pero he vuelto a casa en estado de shock… ¡no podía dejar de imaginarme a mi misma cargada con dos churumbeles! Uff, qué responsabilidad…
Definitivamente (y con casi 30 años) pienso que no estoy preparada para ser madre… de hecho, creo que nunca lo estaré…
No, no es que hubiera cambiado mucho físicamente (bueno, todos nos hacemos mayores…), sino que mi sorpresa ha sido ver que iba acompañada de un pequeñajo que no tendría más de 4 años, y de un carrito de bebé, con niña incorporada de unos 6 meses, y que han resultado ser ¡sus hijos!
Hemos estado hablando cosa de 10 minutos, pero he vuelto a casa en estado de shock… ¡no podía dejar de imaginarme a mi misma cargada con dos churumbeles! Uff, qué responsabilidad…
Definitivamente (y con casi 30 años) pienso que no estoy preparada para ser madre… de hecho, creo que nunca lo estaré…
jueves, 18 de febrero de 2010
"Finde" sorpresa
El sábado a las 11 había quedado con Jaime, que me pasaría a recoger. El día anterior me había dicho que cogiera algo de ropa informal para pasar el fin de semana, así que allí estaba yo, con mi maleta trolley, y ansiosa por saber qué me tenía preparado.
Llegó puntual pero, nada más subir al coche, ya me lo advirtió: nada de preguntas. Asentí con mi mejor cara de “niña buena” y me resigné, pensando que una sorpresa era una sorpresa y que si empezaba con el rol de detective posiblemente la echaría a perder…
Tardamos poco menos de una hora en llegar a nuestro destino: una casita en medio de la montaña y con unas vistas fantásticas. Enseguida la reconocí como la casa de veraneo de los padres de Jaime donde, como tantas veces me había contado, había pasado largas temporadas cuando era un niño.
Fue al bajar del vehículo cuando me dijo que iba a conocer a alguien muy especial en su vida, y fue en ese momento cuando me entró el pánico… ¿alguien especial? ¿sus padres? ¿su hermana? Estaba sudando la gota gorda… ¡no estaba preparada todavía para otra relación formal, y mucho menos para conocer a su familia!
Sin embargo, cuando Jaime abrió la puerta de la vivienda, allí estaba un precioso cocker de color marrón, mirándome con sus ojitos curiosos y moviendo la cola… ¡¡Don Pin-pón!! Empecé a reír y creo que fue en ese momento cuando Jaime se dio cuenta de lo que había pasado por mi mente sólo un momento antes. Pobre, si hubierais visto su carita…
Media hora más tarde, ya “instalados” y acomodados en el sofá, me explicó que me había visto tan desanimada y triste últimamente, que había pensado en llevarme a su casita de retiro con el fin de pasar un par de días desconectados del mundo y sin necesidad de pensar en nada más…
Coincidió en que fue el fin de semana del 14 de febrero, pero ni que decir que pasé uno de los “San Valentines” más románticos de mi vida.
Llegó puntual pero, nada más subir al coche, ya me lo advirtió: nada de preguntas. Asentí con mi mejor cara de “niña buena” y me resigné, pensando que una sorpresa era una sorpresa y que si empezaba con el rol de detective posiblemente la echaría a perder…
Tardamos poco menos de una hora en llegar a nuestro destino: una casita en medio de la montaña y con unas vistas fantásticas. Enseguida la reconocí como la casa de veraneo de los padres de Jaime donde, como tantas veces me había contado, había pasado largas temporadas cuando era un niño.
Fue al bajar del vehículo cuando me dijo que iba a conocer a alguien muy especial en su vida, y fue en ese momento cuando me entró el pánico… ¿alguien especial? ¿sus padres? ¿su hermana? Estaba sudando la gota gorda… ¡no estaba preparada todavía para otra relación formal, y mucho menos para conocer a su familia!
Sin embargo, cuando Jaime abrió la puerta de la vivienda, allí estaba un precioso cocker de color marrón, mirándome con sus ojitos curiosos y moviendo la cola… ¡¡Don Pin-pón!! Empecé a reír y creo que fue en ese momento cuando Jaime se dio cuenta de lo que había pasado por mi mente sólo un momento antes. Pobre, si hubierais visto su carita…
Media hora más tarde, ya “instalados” y acomodados en el sofá, me explicó que me había visto tan desanimada y triste últimamente, que había pensado en llevarme a su casita de retiro con el fin de pasar un par de días desconectados del mundo y sin necesidad de pensar en nada más…
Coincidió en que fue el fin de semana del 14 de febrero, pero ni que decir que pasé uno de los “San Valentines” más románticos de mi vida.
miércoles, 10 de febrero de 2010
Volviendo a la normalidad...
Hacía ya algún tiempo que no escribía nada, pero si he de ser sincera, tampoco es que tuviera muchas cosas que contar…
Estos últimos días me los he dedicado a mí y he intentado hacer cosas que últimamente, debido a la falta de tiempo, había dejado de hacer. No es que me haya ido de súper festival ni nada por el estilo. Simplemente he vuelto a mis “pequeños placeres”: un buen libro, un relajante baño espuma, algo de chocolate negro… y a una de mis aficiones “secretas”, que poca gente conoce de mí: pintar. No es que sea Van Gogh ni mucho menos, pero reconozco que no lo hago mal y además ¡me relaja un montón!
Todo ello ha contribuido a que esté un poco más animada y lista para enfrentarme de nuevo al mundo, y a los personajillos malignos que lo habitan. Aunque por suerte, siempre habrá ángeles protectores que, con su paciencia y su sonrisa, estén a nuestro lado y nos ayuden a afrontar los “problemillas” del día a día.
En los próximos días os sigo contando, ya que Jaime me ha dicho que tiene una sorpresa para mí, y ¡¡me tiene intrigadísima!!
Y por cierto: muchas gracias a tod@s aquell@s que, con sus comentarios en el post anterior, me han dado ánimos ¡¡¡Muchisísimas gracias de corazón!!!
Estos últimos días me los he dedicado a mí y he intentado hacer cosas que últimamente, debido a la falta de tiempo, había dejado de hacer. No es que me haya ido de súper festival ni nada por el estilo. Simplemente he vuelto a mis “pequeños placeres”: un buen libro, un relajante baño espuma, algo de chocolate negro… y a una de mis aficiones “secretas”, que poca gente conoce de mí: pintar. No es que sea Van Gogh ni mucho menos, pero reconozco que no lo hago mal y además ¡me relaja un montón!
Todo ello ha contribuido a que esté un poco más animada y lista para enfrentarme de nuevo al mundo, y a los personajillos malignos que lo habitan. Aunque por suerte, siempre habrá ángeles protectores que, con su paciencia y su sonrisa, estén a nuestro lado y nos ayuden a afrontar los “problemillas” del día a día.
En los próximos días os sigo contando, ya que Jaime me ha dicho que tiene una sorpresa para mí, y ¡¡me tiene intrigadísima!!
Y por cierto: muchas gracias a tod@s aquell@s que, con sus comentarios en el post anterior, me han dado ánimos ¡¡¡Muchisísimas gracias de corazón!!!
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